Manantial entre arenas

  • Los longevos tocan las letras

Alberto Calderón P.

En realidad envejecer no es tan malo como mucha gente podría suponer, romper con los estereotipos es uno de los factores que pueden ofrecer felicidad. El adentrarse en la literatura es un recurso cargado de gran potencial en los adultos como espectadores, lectores, protagonistas y creadores para obtener una satisfacción plena.

La literatura infantil tiene un filón de oro inagotable para que los adultos mayores cuenten historias a los niños y jóvenes ofreciendo la experiencia acumulada a lo largo de su vida con relatos sorprendentes. Son poseedores de una herramienta poderosa que es la oralidad, el manejo de la palabra pudiendo ser pasada a la escritura, haciendo valiosos escritos para todos. Un ejemplo de ello lo vemos en muchas de las publicaciones de literatura infantil y juvenil en donde la figura de el abuelo o la abuela son indispensables para darle esa chispa especial a lo narrado gracias a su sabiduría y conocimientos.

La experiencia de los adultos también aporta la preservación de las tradiciones de una región o de un país fortaleciendo los vínculos que identifican e integran a las generaciones y la familia, preservando la sociedad con determinadas características típicas, evitando perder la autenticidad, en ese mismo contexto inducen para el fortalecimiento de los valores tan importantes y necesarios en esta etapa donde prevalece el individualismo y ligereza.

Pero no solo para contadores de historias es el valor de los hombres y mujeres en la vejez, también son escritores y protagonistas llenos de riqueza, de imaginación y creatividad acumuladas a lo largo de sus vidas. nunca es tarde para sacar todo ese potencial acumulado.

Muestra de ello son los escritores que a lo largo de los años nos han ofrecido sus creaciones enriqueciendo la literatura con sus aportaciones, los podemos ver en todos los géneros vertidos con esa madurez que los hace brillar, así contabilizamos muchos como el caso de Charles Perrault que escribió a los 55 años Los cuentos de mamá ganso iniciando un nuevo género literario con la aparición de los cuentos de hadas; fue el autor de Caperucita roja, La bella durmiente, El gato con botas y otros conocidos hasta la fecha a pesar de haber sido publicados en 1697. El Marqués de Sade otro caso relevante quien pasó más de 40 años de su vida entre las cárceles y el manicomio empezando a escribir mientras se encontraba confinado en a Bastilla, su primera obra fue Justine cuando el contaba con 51 años, la lista es interminable y sorprendente. No sólo como escritores, también aparecen en muchas historias en donde emergen como protagonistas de las más variadas obras de todos los géneros como abnegados, ilustres malvados, aventureros y otros personajes inolvidables que siempre regresan a nuestras mentes.

Gabriel García Márquez es uno de los escritores que tomó en cuenta a los hombres y mujeres de edad avanzada como protagonistas de sus historias como lo vemos en La increíble y triste historia de la Cándida Erendira y su abuela la desalmada en donde una inocente niña de 14 años vive con su abuela y cansada del trabajo domestico por la noche no apaga una vela provocando un incendio en su morada ubicada en el desierto y la desalmada abuela la obliga a pagar todo prostituyéndola con los hombres del pueblo hasta que llega Ulises su salvador, la novela es en parte un reflejo de la prostitución en el caribe . Otra de las novelas que toca un tema de la tercera edad pero de forma más sutil es El amor en los tiempos del cólera, una destacada obra que nos habla sobre el amor en la tercera edad, el paso del tiempo y las experiencias vividas, la mistad de dos ancianos que se dan esa segunda oportunidad en la vejez. Otra historia del mismo autor es Memoria de mis putas tristes la última obra de Márquez en donde un anciano se enamora de una joven. Pero no solo el también Ernest Hemingway en su obra El viejo y el mar donde el protagonista es un hombre en edad avanzada que aferrándose a la vida logra atrapar el pez más grande y perdido en la inmensidad del mar se va desintegrando el animal marino antes de mostrar su hazaña, una obra escrita de forma sencilla con una gran fuerza. Muchas historias, hombres mujeres protagonistas de vidas verdaderas o de ficción. Así son los longevos que tocan las letras.