Navidad en la iglesia católica

Maricarmen Delfín Delgado
Con la celebración de la Navidad en las vísperas del 25 de diciembre se inicia en la iglesia católica el llamado “tiempo de Navidad”, que abarca la celebración de la Sagrada Familia (domingo infraoctava de la Natividad) la solemnidad de Santa María, madre de Dios (1 de enero es decir la octava de la Natividad), la solemnidad de la Epifanía del Señor (6 de enero) y la fiesta del Bautismo del Señor (domingo después de Epifanía), con la que concluye ese periodo.
El periodo de la Natividad también incluye otras festividades tales como la de San Esteban protomártir (26 de diciembre), la de San Juan Apóstol y Evangelista (27 de diciembre) y la de los Santos Inocentes (28 de diciembre).
Es costumbre que se celebren varias misas en Navidad con distinto contenido según su horario, así la noche anterior (nochebuena) se celebra la famosa Misa de gallo o Misa de medianoche. En algunos lugares se oficia una Misa de la Aurora que acompaña el amanecer dl 25 de diciembre, para vivir la noche de la Navidad como una vigilia festiva.
Finalmente también se celebra la Misa del Día, en la Basílica de San Pedro y en el marco de esta misa el papa predica un mensaje de Navidad a todos los fieles del mundo. Desde el “balcón de las bendiciones” imparte una consagración solemne conocida como Urbi et Orbi.
Cómo surge la tradición navideña en México.
Cuando los evangelizadores llegaron a la Nueva España, en su afán de difundir la religión buscaron aprovechar puntos de contacto que facilitaran la conversión de los indígenas.
Por ejemplo, el día que los aztecas celebraban el nacimiento de Huitzilopochtli coincide con la época de Navidad. Estos días los nativos llevaban invitados a sus casas y les ofrecían tzoatl, lo que hoy conocemos como amaranto o “alegría”. Así de alguna manera fusionaron tradiciones cristianas con costumbres festivas que dieron un buen resultado.
Compartir costumbres y tradiciones ancestrales con nuestra comunidad y en especial con la familia, refuerza nuestros lazos y nos da un sentido de pertenencia. Las tradiciones en México tienen características distintivas a las de otros países, ya que tienen un fuerte componente prehispánico que nace con la fusión de dos culturas: la indígena y la española.
La cena de Navidad, el nacimiento, las posadas, la piñata, las pastorelas, los reyes magos y los villancicos, son algunas de las costumbres que se implantaron en la época virreinal, las cuales, aunque pertenecen a la tradición cristiana, adoptaron elementos y rasgos indígenas que permanecen hasta nuestros días.

Las posadas.
Surgieron de las celebraciones de las iglesias para instalarse en calles y plazas durante el periodo virreinal.
Al anochecer se acostumbra comenzar la posada con una oración, después se forma la gente detrás de los “santos peregrinos”, José y María, con velas y cantos, se dicen las letanías para luego pasar al patio a romper la piñata.
La piñata.
En realidad la piñata no tiene un origen mexicano, sino chino. En China se confeccionaban figuras de animales cubiertas con papeles de colores, rellenas de semillas y se les golpeaba con varas adornadas vistosamente.
Gracias a Marco Polo llega esta costumbre a Europa en el siglo XII donde se le llama “pignata”. Aquí adquiere su propia simbología pues representa la vanidad, los siete picos los siete pecados capitales, la venda en los ojos la fe y el palo la virtud que vence el mal.

De Italia pasa a España y los conquistadores la traen consigo a este continente. Los catequistas aprovecharon esta costumbre depurándola y adornándola con símbolos bíblicos como la lira de David, la estrella de Belén o la rosa de Jericó, todo con vistosos colores. Así atraen a los indígenas a las festividades religiosas de la Navidad y en especial a los niños.
Las pastorelas.
Durante la Colonia, los religiosos aprovechaban el fuerte potencial teatral de la cultura Náhuatl para propagar la religión católica en forma didáctica.
Las pastorelas se derivan del teatro medieval. De España pasan a México para proliferar aquí y desaparecer allá.
Algunos historiadores mencionan que la primera escenificación data del año 1527 en Cuernavaca con el título “La comedia de los Reyes”. Existen documentos que hablan de otra pastorela que escenifica la batalla de San Miguel con Lucifer, esta obra se encontró escrita en náhuatl.
En un principio las pastorelas tuvieron una finalidad evangelizadora, se convirtió en una costumbre que adoptó el pueblo como parte de su cultura y costumbres.
Las características de las pastorelas han sido las mismas en esencia a lo largo de cuatrocientos años. Son escritas por lo regular en verso, tiene la misma trama, sus personajes son pastores, demonios, ángeles, arcángeles, los reyes magos y la Sagrada Familia.
Con el tiempo la costumbre de las pastorelas perdió un poco su carácter sacro y se volvió más mundano y pierde su género culto al popularizarse y se llena de humorismo con un toque picaresco. A la pastorela se le han incorporado cantos y música tradicionales de cada región.
El nacimiento.
Es la representación de Jesús, María, José, los pastores, los ángeles, los animales como el burro y la vaca junto con el pesebre, y se celebra desde la llegada de los primeros misioneros evangelizadores. El toque mexicano se lo da la destreza de los artesanos que elaboran estas piezas, que hoy en día ya es parte del arte popular. En cada región se imprime su toque particular en la elaboración, algunas son excelentes obras de arte tanto por su tamaño como por su forma. En México afortunadamente es una tradición que perdura y que el árbol de Navidad no ha podido opacar.
Los Reyes Magos.
También es una costumbre de la época virreinal. La llegada de los Reyes Magos se celebra en la víspera del 6 de enero y son portadores de una larga tradición pues también traen consigo la celebración de la rosca de Reyes.
La rosca representa una corona real con adornos que simbolizan las joyas de la misma y en su interior se encuentra un muñequito que representa al niño Jesús. Cada uno de sus componentes tiene un significado: el higo representa la posteridad, el dátil alegría, el durazno la cordialidad, la pera la fertilidad, la manzana la amistad y la cereza la paz.
Quien gana el muñequito deberá, de acuerdo a la costumbre, invitar a los comensales de ese día, a la celebración del 2 de febrero, día de la Candelaria o presentación del niño Jesús al templo, con unos tamalitos.
Todo este panorama de bellas tradiciones nos une e identifica como parte de nuestro país, como orgullosos mexicanos.

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